Bueno, creo que para cuantos hayan tenido la paciencia de seguir este 'blog' les habrá quedado claro cuál es mi formación y profesión. A dia de ayer, recibí una llamada telefónica, de la última compañía (¡ejem!) en la que anduve. Curiosamente, el mozo con el que hablé (presumiblemente, el jefe de personal) sólo hizo mención al alojamiento y ninguna a las condiciones económicas. Tampoco en relación a la hora de incorporación, de modo que me puse en contacto con el buque para enterarme de la hora. Hoy en día, se ha tomado la mala costumbre de dotar a los buques de teléfonos móviles, y digo mala costumbre porque suelen sonar en el momento más inoportuno, con lo que se arriesgan a caer por la borda, dicho (o escrito) sea en beneficio de la seguridad en general. En el Reino Unido son bastante estrictos en eso. Claro que me refiero a dispositivos de este tipo en el interior de los puentes. Otra cosa es que se instalen dispositivos similares en los buques de y áreas de pasaje. Al escribir esto, se me ha hecho presente una lamentable posibilidad: que una vez se haya anunciado que se organice el abandono de buque, a algún pasajero se le ocurra dar la alerta por este medio. Si bien hay una serie de números de teléfono para servicios similares, estos sistemas están pensados para casos en los que alguien se hace a la mar, sus parientes o amigos observan que esa persona no regresa a la hora convenida y, esto es importante, tras llamar a una serie de números de teléfonos que podrían dar datos sobre la razón del retraso, sólo entonces se podría hacer uso de esos teléfonos. Y sólo esas personas.
Personalmente y si pillo a alguien haciendo eso, le doy detrás de las orejas y le llevo de una oreja a la cola de embarque que le corresponda. Que nadie piense que es una crueldad: Basta con pensar en un hundimiento rápido, cosa por cierto imposible de prever, para verlo de otro modo: sería una manera de ayudar a mantenerlo con vida, sobre todo si se tiene en cuenta que esa llamada se efectúa por medios mucho menos falibles y por la última persona en abandonar el buque: El Capitán. Puede que haya quien dude de lo que acabo de escribir, y me cite unade las noticias en torno a uno de los últimos hundimientos, el del 'Al-Saalam Bocaccio' entre el Golfo de Suez y el Mar Rojo. Sólo decir que de momento y según mis noticias, éso está siendo sometido a investigación. El capitán, no se sabe dónde está, posiblemente entre los restos del buque. Esa cita, relativa a declaraciones de los pasajeros, hablaba de haber sido visto el capitán subirse a un bote salvavidas y abandonar el buque. Hemos de tener en cuenta que esas son las declaraciones de una persona sometida a la tensión de ver al buque comportarse de un modo realmente extraño, los procedimientos de abandono, la estancia en la embarcación de supervivencia (bote o balsa salvavidas) y por fin el rescate. Por otra parte, señalar que conforme a mi experiencia, el pasajero medio desconoce el formato de los distintivos (galones), de modo que cualquier persona con galones es o puede ser el capitán. Personalmente, soy de la opinión que ese 'capitán' no era sino uno de los oficiales de cubierta 'junior', gente que por lo general no tienen obligación de abandonar el último, y sí hacerse cargo de la embarcación de supervivencia asignada, principalmente para explicar las técnicas de supervivencia y evitar que nadie haga mal uso de los medios de supervivencia. De hecho, se sabe que en ese caso, aparte la llamada de socorro por medios satelitarios, se recbió una, muy débil, por los canales de radio asignados para ello. Sin más datos sobre ello, y en parte por escribir de memoria, ello me hace preguntarme si no se trataría de una llamada emitida con un aparato tipo 'walky-talkie', de obligada tenencia a bordo y de también obligado transporte en caso de abandono, llamada emitida por ese oficial o algún otro tripulante debidamente preparado para ello.
Personalmente, la máxima que rige mis pensamientos a estos efectos sería la de 'ninguna persona quede atrás', como el título de la entrada, pero traducido. Sé que es el título de una pieza musical de una película bastante triste, pero me sive para definir mi actitud al respecto, idea que intento transmitir a cuantos me rodean a bordo, hasta el punto de considerar el aspecto de los relevos en caso de faltar alguien en esas circunstancias. Podría entrar en ello, el caso es que eso es el centro de gravedad de un estudio que estoy desarrollando, estudio aún por presentar a determinadas autoridades, por lo que no puedo hacerlo público.
Bueno, veo que he divagado bastante. El objeto de esta entrada era el de comunicar mi ausencia, puede que por tiempo indefinido... o puede que por un tiempo extremadamente breve si me encuentro demasiados comentarios del tipo "es que muchas cosas han cambiado" ¡Y yo también! ¿No te fastidia? Digo esto teniendo en mente un par de jugarretas sufridas el año pasado. A mí no me cuesta perdonar ¿Pero a una empresa? Personalmente, tengo extremadamente claro la diferencia entre una persona física y una persona jurídica. Ignorar esto, es dejar la puerta abierta al delito organizado. Y si he aceptado es por volver a ver antiguos y excelentes compañeros de trabajo, el personal de flota menos uno, algunos de los de tierra, y otras excelentes personas.
Saludos.
sábado, 26 de julio de 2008
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